Por: Dr. Pablo McKeown, Coordinador de Clínica Médica y Dental, LWAAC Guatemala

Mi nombre es Dr. Pablo McKeown. Nací en Joyabaj, Guatemala, y crecí en la cercana ciudad de Zacualpa.

Mis padres nunca se llevaron bien. Finalmente, su lucha constante nos llevó a mi hermana Martha y a mí a vivir con nuestra abuela. Mi abuela nos acogió con los brazos abiertos, a pesar de sus dificultades económicas, y nunca dejó de proveernos y llenar nuestros corazones de amor. Ella nos enseñó la moral, los valores y cómo ser hijos de Dios reflexivos y respetuosos.

Estas enseñanzas me mostraron que tengo la obligación moral de ayudar a mi prójimo y atender las necesidades de mi pueblo. En resumen, su sabiduría me inspiró a convertirme en médico.

Desde entonces, le pedí a Dios todos los días que me diera la fuerza y ​​las habilidades para ayudar a los demás de la forma en que me han ayudado a mí. Tenía dieciséis años cuando mis deseos se hicieron realidad y Living Water Adopt-a-Child Los fundadores de (LWAAC), Mack y Peggy McKeown, me tomaron bajo su protección. Me ofrecieron un lugar para vivir y trabajar mientras me enseñaban sobre el amor de Jesucristo y el propósito de Dios para cada uno de nosotros. Poco después, acepté a Jesús como mi Salvador personal y Dios nos bendijo a mi hermana y a mí con el regalo de una nueva familia: los McKeown. Mi hermana y yo continuamos mirándolos como sus hijos recién adoptados y estudiantes ansiosos.

Pasé a completar mi educación primaria, básica y secundaria en escuelas públicas de Zacualpa y la ciudad de Antigua. Continué mis estudios en la Universidad de San Carlos donde cumplí mi sueño de ser médico. Después de graduarme de la escuela de medicina en 1993, regresé a LWAAC para supervisar la atención médica y las actividades dentales del programa como Coordinadora de la Clínica Médica y Dental.

Ninguno de estos logros hubiera sido posible si Jesús no me hubiera llevado a Mack y Peggy McKeown y LWAAC.

Durante los últimos 26 años, he tenido el privilegio de seguir viendo este ministry construir programas de alimentación, iglesias y clínicas médicas y dentales en todo mi país. Guiado por Dios, LWAAC brinda ayuda física, emocional, nutricional, médica, dental y espiritual a niños y familias que viven en la pobreza.

Soy un testimonio vivo del valioso fruto que produce LWAAC en forma de grandes hombres y mujeres. Nuestras ideas de ministry guía a los niños para que sean padres excepcionales y pilares en sus comunidades cuando crezcan. Cada uno de ellos, incluido yo mismo, atesoramos el apoyo, el amor y la nutrición que recibieron de LWAAC.

Sigo sirviendo como Coordinadora de Clínica Médica y Dental para LWAAC Guatemala y vivo cerca con mi esposa, María Rosaura Noriega, y nuestras tres hijas: Peggy, Deniece y Wendy.